
Genera un ambiente de confianza y diálogo, donde la retroalimentación constante permite al estudiantado profundizar sus aprendizajes y desarrollar autonomía intelectual y comprensión del diseño en relación con la cultura y la historia.
“Recibir un reconocimiento de excelencia docente es un orgullo, sobre todo, viniendo de una institución como la UC. Invita a mejorar nuestra docencia, en el entendido de que estamos en una sociedad cada vez más compleja, y frente a un estudiantado al que nos debemos pero que también implica establecer relaciones horizontales que permitan construir una comunidad de manera positiva. Es un desafío que implica estar actualizados, en una sociedad que nos demanda mucho, y que implica varios escenarios futuros -y no solo uno- para conseguir un aprendizaje tan real como significativo en atención a nuestros estudiantes.”