23 de Abril 2026

El ingreso a la educación superior conlleva desafíos marcados por la trayectoria escolar previa. Para atender esto, las instituciones responden con programas de adaptación centrados en habilidades generales y logísticas. Sin embargo, Felby y Ashwin (2025) sostienen que, aunque estos elementos son valiosos, el conocimiento se construye realmente dentro de las disciplinas, situando la transición como una responsabilidad compartida entre estudiantes, docentes y la institución.

22. Análisis de mi clase

Felby y Ashwin (2025) refieren que la adaptación universitaria debe abordarse desde las particularidades de cada disciplina, ya que las exigencias difieren significativamente. Evaluar el éxito de estos programas requiere ir más allá de indicadores tradicionales como las notas y la retención. Para esto, plantean transitar hacia nuevas herramientas de evaluación, como autoevaluaciones o bitácoras, que permitan capturar con mayor profundidad la diversidad de experiencias y la singularidad de la trayectoria de cada estudiante durante su primer año. 

Para reconceptualizar la forma en la que se presenta el acompañamiento al estudiantado de primer año, Felby y Ashwin (2025) proponen 3 cambios concretos para las instituciones de educación superior:  

  1. Integración curricular: Mientras que los modelos tradicionales se centran en una integración académica horizontal y genérica, la integración curricular busca sumergir al estudiante directamente en el conocimiento disciplinario desde su ingreso a la universidad. 
  1. Apoyo con pares de su misma carrera en años superiores: El acompañamiento a través de programas de tutorías centrados en la misma disciplina, donde el estudiantado de cursos superiores oriente desde la experiencia en el mismo plan de estudios. 
  1. El papel protagónico de los docentes de primer año: Apuntan a la metacomunicación, donde docentes deben hacer explícitas las particularidades de la disciplina, explicar el porqué del plan de estudios y entregar las herramientas necesarias para que el estudiantado se vea inmerso en la disciplina. 

A partir de esta última propuesta sobre el papel protagónico de docentes, profundizaremos en 3 referentes que dan recomendaciones de acciones que pueden realizar docentes de primer año para apoyar el proceso de transición a la universidad: 

  1. El liderazgo del equipo docente es clave para la motivación y la resiliencia académica del estudiantado. Acciones como hacer explícitas y claras las instrucciones en el curso y acompañar constantemente al estudiantado marcan la diferencia en el proceso de adaptación del estudiante (Espinoza et al, 2025). 
  1. El vínculo pedagógico, donde docentes transmiten cómo enfrentar la vida académica en la disciplina, se vuelve un elemento central. De esta manera, se refuerza el vínculo sobre hábitos de estudio o de situaciones relacionadas con aprendizajes específicos. Además, se reconoce el rol que cumplen las y los ayudantes, quienes mantienen mayor cercanía generacional y además manejan los elementos del ámbito académico (Aloe y Mariani, 2023) 
  1. Planificar las primeras semanas de clase (especialmente de primer año) se vuelve otra estrategia importante para apoyar la adaptación a la universidad. Para esto, Povlacs (2007) da 4 recomendaciones centrales: despertar la curiosidad intelectual y el interés de aprender del estudiantado, apoyar el proceso de aprender de la disciplina específica, motivar a comprometerse activamente con sus aprendizajes y construir sentido de comunidad.  

Finalmente, repensar cómo las instituciones de educación superior acompañan al estudiantado de primer año presenta diversos desafíos. El cambio en dicha estructura requiere recursos y protagonismo de docentes que ya cuentan con altas cargas en su labor. Para este segundo elemento, los autores proponen mantener el trabajo colaborativo con profesionales de docencia de las instituciones, entregando dichas herramientas a los docentes que acompañan de forma directa a los estudiantes de primer año, permitiendo que este acompañamiento se vea reflejado en su quehacer diario. El objetivo final es cambiar el foco, ofreciendo una experiencia más significativa al estudiantado y, por consiguiente, más exitosa 

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Referencias bibliográficas 

Aloe, F., & Mariani, E. (2023). Vincular lo educativo. Concepciones docentes sobre el primer año en la universidad. Trayectorias Universitarias9(17), 146. https://doi.org/10.24215/24690090e146 

Espinoza Montes, I. F., Ortiz Colca, G. C., Rudas Bautista, N. Y., & Salvador Santos, L. R. (2025). Influencia del liderazgo docente en la motivación y resiliencia académica de estudiantes universitarios. Revista lasallista de investigacion22(2), 57-73. https://doi.org/10.22507/rli.v22n2a3882 

Felby, L. C., & Ashwin, P. (2025). Reimagining the first year experience in higher education through a focus on knowledge engagement. Teaching in Higher Education, 31(1), 20–31. https://doi.org/10.1080/13562517.2025.2532461 

Povlacs, J. T. (2007). 100 sugerencias para las primeras semanas de clases (S. Schmidt M., Trad.). Teaching and Learning Center, University of Nebraska. 

 


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